No hay doctor, la clínica de Baborigame tiene solo una enfermera, no hay medicinas y la brigada de salud tiene meses sin ir a comunidades

Miles de familias indígenas y mestizas viven en el desamparo en cuanto al tema de salud en la seccional de Baborigame, municipio de Guadalupe y Calvo, ya que no hay doctor, y en la “Clínica”, solo hay una enfermera y no hay medicinas. Esta situación afecta particularmente a las comunidades indígenas que están en los alrededores, pues muchas veces caminan durante horas o incluso días para llegar a la seccional para encontrarse con estas graves carencias.

El pasado 30 de octubre se reportó el caso de una madre y su bebé de tres meses de edad, con malestar y temperatura, y al llegar a la Casa de Salud en Baborigame la enfermera los atendió y les dio recomendaciones, pero carecía de las medicinas más básicas, incluso para la fiebre o el dolor.

CONTEC inició las gestiones necesarias para lograr el traslado de los pacientes a la cabecera municipal, pero la ambulancia de ahí se encontraba averiada, por lo que tuvieron que esperar más de 12 horas para que la ambulancia de Guadalupe y Calvo llegara por ellos. Durante la espera, pasaron la noche en el Cerenam de Baborigame, que es un servicio de albergue y nutrición para mujeres embarazadas y niñas y niños menores de 5 años, en donde no había fórmula para los bebés.

Madre e hijo pudieron ser trasladados a la cabecera municipal para recibir atención médica a raíz de las gestiones de CONTEC, en donde fueron diagnosticados con sarampión. El caso suscita gran preocupación, puesto que cientos de familias de la región no han recibido la vacuna contra el sarampión, lo cual las pone en estado de suma vulnerabilidad, pues la falta de medicinas y de personal médico agrava el riesgo no solo de contagio, sino incluso de fallecimientos.

Además, la clínica requiere de trabajo de mantenimiento como lo es la restauración del techo, que tiene goteras, baños en malas condiciones, el cerco también cuenta con daños; se requiere arreglar las puertas con soldadura, la restauración del transformador de la unidad y el cableado eléctrico, reguladores y mobiliario.

Personal de la clínica ha señalado que se tienen los siguientes requerimientos: una cama ginecológica, pesa digital para adulto y pediátrica, camillas para hospitalización, tripiés, bancos de altura, bancas metálicas para sala de espera, baumanómetros, oxímetros, glucómetros, otoscopios doppler fetal, lámpara de chicote, estantes para medicamento, una autoclave para la esterilización de instrumental, tanque de oxígeno, equipo de ultrasonido, un equipo para realizar electrocardiogramas y calentones eléctricos y un comprensor para la unidad dental.

El Consejo Ciudadano de Baborigame ha hecho solicitudes a diversas instituciones sin respuesta, pues además de las carencias en la Clínica y la falta de personal médico y la ambulancia, las brigadas médicas no van periódicamente, o cuando acuden no llevan suficiente medicamento y vacunas para toda la gente de las comunidades.

Por lo anterior, hacemos un llamado a los tres niveles de gobierno, en particular al Gobierno del Estado de Chihuahua, a la Secretaría de Salud de Chihuahua y al Dif Estatal, para que tomen las medidas conducentes para equipar las instalaciones médicas en Baborigame, así como para surtir de medicamentos, vacunas y personal suficiente para atender a la población de la cabecera seccional y de las comunidades aledañas. Asimismo, solicitamos que las caravanas de salud realicen sus recorridos mensuales en las comunidades de la seccional, que permanezcan los días necesarios para a toda la gente, que acudan con suficientes vacunas y medicinas, así como con personal suficiente para atender a todas las personas de la región, quienes en muchas ocasiones enferman o incluso mueren por causas prevenibles.

La insuficiencia de lo necesario para atender la salud de la población de esa seccional ha provocado lamentables pérdidas por causas prevenibles, muertes maternas y se han recibido niñas y niños con graves cuadros de desnutrición. Urgen el equipamiento, la dotación de medicinas, el personal médico y los recorridos a las comunidades para evitar más muertes que son completamente prevenibles.

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